El tratamiento con casco craneal: todo lo que debes saber

Cómo funciona un casco craneal

Una ortesis craneal es un dispositivo diseñado específicamente para guiar el crecimiento natural de la cabeza del bebé. No ejerce presión para ‘apretar’ ni ‘moldear’ el cráneo a la fuerza. Su función consiste en dejar espacio en las zonas que necesitan crecer y limitar el crecimiento en aquellas donde existe una prominencia excesiva.  

Durante los primeros meses de vida, el cráneo del bebé crece rápidamente. La ortesis aprovecha este crecimiento natural para favorecer una forma más simétrica y equilibrada. Es importante entender que el casco no modifica el cerebro ni afecta al desarrollo neurológico. Su actuación se limita exclusivamente a la forma externa del cráneo. 

Edad ideal para comenzar

La efectividad del tratamiento está directamente relacionada con la edad del bebé y el potencial de crecimiento craneal disponible.  

  • Entre los 4 y los 6 meses suele ser el momento óptimo para iniciar el tratamiento cuando está indicado.
  • Entre los 6 y los 8 meses los resultados siguen siendo muy buenos.
  • A partir de los 8 meses el crecimiento craneal comienza a ralentizarse progresivamente, por lo que las correcciones suelen ser más lentas y limitadas.

Por este motivo, una detección precoz y una valoración especializada son fundamentales para obtener los mejores resultados. 

Cuántas horas se utiliza al día

Para que el tratamiento sea eficaz, la ortesis craneal debe utilizarse aproximadamente 23 horas al día. La hora restante suele destinarse a la higiene del bebé, limpieza de la ortesis y revisión de la piel. La constancia es uno de los factores más importantes para alcanzar una corrección adecuada en el menor tiempo posible. 

Duración media del tratamiento

La duración varía según la edad de inicio, el grado de deformidad, la velocidad de crecimiento del
bebé y el cumplimiento de las horas de uso. En términos generales, la mayoría de los tratamientos
tienen una duración aproximada de entre 3 y 6 meses.

Adaptación del bebé

La experiencia clínica demuestra que la gran mayoría de los bebés se adaptan con rapidez.
Durante los primeros días puede existir un breve periodo de adaptación, pero normalmente
continúan durmiendo, jugando, comiendo, gateando y relacionándose con normalidad.

Cuidados e higiene

Mantener una correcta higiene es fundamental para garantizar la comodidad del bebé y el buen
funcionamiento de la ortesis.

• Limpiar diariamente el interior del casco con agua y jabón neutro o alcohol.
• Mantener la piel del bebé limpia y seca.
• Revisar diariamente posibles zonas de roce o irritación.
• Evitar aplicar cremas o lociones antes de colocar la ortesis, salvo recomendación profesional.
• Seguir siempre las pautas indicadas durante las revisiones.
Una correcta higiene ayuda a prevenir molestias y favorece una buena adaptación al tratamiento.

Resultados esperables

Cuando el tratamiento está correctamente indicado y se realiza de forma constante, los resultados
suelen ser altamente satisfactorios. Los objetivos principales son mejorar la simetría craneal,
reducir aplanamientos, corregir asimetrías faciales asociadas cuando es posible y favorecer una
forma craneal más equilibrada

Preguntas frecuentes

No. Una ortesis correctamente fabricada y ajustada no debe producir dolor.

Sí. El tratamiento está diseñado para utilizarse tanto durante el día como durante la noche.

No. El casco no interfiere en el crecimiento ni en el desarrollo del cerebro.

Sí. El bebé puede jugar, dormir, comer, gatear y realizar sus actividades habituales.

No. El uso de la ortesis no provoca caída del cabello.

No. Algunos casos leves pueden mejorar mediante reposicionamiento y fisioterapia.

Generalmente, cuanto antes se detecte y trate una deformidad susceptible de corrección ortésica,
mayor será el potencial de mejora.

Se programan revisiones periódicas para controlar el crecimiento craneal y comprobar la evolución
del tratamiento. Durante estas revisiones, el especialista puede realizar modificaciones en la
ortesis para adaptarla al crecimiento de la cabeza del bebé, como aumentar el espacio en aquellas
zonas donde exista un contacto excesivo que pueda generar rojeces o marcas temporales en la
piel. Estos ajustes permiten mantener la comodidad del bebé y asegurar que la ortesis continúe
guiando correctamente el crecimiento craneal durante todo el tratamiento.

Conclusión

La ortesis craneal es un tratamiento seguro y eficaz para determinados casos de plagiocefalia,
braquicefalia y otras deformidades craneales posicionales. Una valoración temprana permite
determinar si el tratamiento es necesario y aprovechar al máximo el periodo de crecimiento del
bebé.